El Princess 56 representa uno de los puentes de vuelo más exitosos del astillero británico, capaz de combinar calidad de construcción, excelente navegabilidad y gran comodidad de navegación. Este ejemplar de 1998 destaca por una característica cada vez más rara en el mercado: ha tenido un solo propietario, que lo ha mantenido cuidadosamente y de forma continua a lo largo de los años.
El barco se encuentra en buen estado general y ha pasado por un mantenimiento importante, incluyendo la renovación de los intercambiadores de calor y la sustitución de los llaves de mar en 2022, así como la reciente renovación del certificado de seguridad en julio de 2025. Los dos Volvo Penta TAMD 122P-B solo tienen 1.370 horas de funcionamiento, lo que demuestra un uso limitado y siempre cuidadoso.
La navegación cuenta con un equipamiento técnico avanzado que incluye un generador Kohler de 11 kW, propulsor de proa, piloto automático, radar Furuno, doble trazador GPS, AIS, dos cámaras en la sala de máquinas integradas en la instrumentación y un sistema de emergencia eficaz para vaciar la sala de máquinas operado por los motores principales.
Los espacios exteriores ofrecen todo lo que cabría esperar de un flybridge de esta categoría: gran cabina de teca, flybridge equipado con barbacoa y fregadero, pasarela electrohidráulica, plataforma de baño integrada y numerosas comodidades dedicadas a la vida al aire libre. El acceso al puente de vuelo es posible tanto por la escalera exterior desde la cabina como por la escalera interior desde el salón, asegurando practicidad y comodidad en cualquier situación.
Descripción interior
Los interiores del Princess 56 están diseñados para ofrecer entornos luminosos, funcionales y especialmente habitables incluso durante largas estancias a bordo. La distribución incluye tres camarotes y dos baños, así como una cabina independiente para la tripulación con dos camas y un baño dedicado, una configuración ideal tanto para cruceros familiares como para quienes quieran tener tripulación a bordo.
El gran salón acoge a los huéspedes con espacios bien distribuidos y acabados de calidad, mientras que la cocina, completamente independiente, cuenta con una placa cerámica de cuatro fuegos, horno eléctrico, tres frigoríficos, lavadora-secadora y un práctico compartimento de cocina que garantiza alta autonomía durante la navegación.
El confort se garantiza gracias al sistema de aire acondicionado con gestión autónoma de los habitáculos y aire acondicionado reversible, así como la presencia de agua caliente, televisor, sistema de sonido y numerosas tomas de 220V y 12V. Las dos cámaras instaladas en la sala de máquinas, que pueden verse directamente en los plotters, aumentan aún más la seguridad y el control durante la navegación.
Una de las fortalezas del barco es la racionalidad de su diseño, que permite acceder a la pasarela tanto por la escalera interior como por la exterior, ofreciendo una conexión práctica entre los interiores y los espacios dedicados a la vida al aire libre. Un conjunto de características que hacen de este Princess 56 una propuesta completa y elegante, perfectamente adecuada para cruceros familiares o de invitados.